No he tenido mucho tiempo para escribir en los últimos días, pero hay algunas cosas que quería comentar:
- El Barcelona ganó la Euroliga de baloncesto. Enorme Final Four la del equipo catalán. Si no fuera por las ganas que tenía de que los azulgrana ganaran la competición, diría que la final fue un poco aburrida por la superioridad demostrada por el Barcelona. Como era contra unos griegos no me fiaba a menos que tuvieran 16 de ventaja y sólo 50 segundos por jugar. Pero su superioridad, a tiro pasado, fue incontestable durante toda la competición. Gran partido de Sada en la final.
- El miércoles madrugué para coger un autobús que me llevaba a Granada. Al llegar a la ciudad andaluza me entero de que mi jefe ha decidido bajarme el sueldo, como a tantos otros. Hasta ese momento pensaba que mi jefe era el tipo de la oficina de al lado pero, como él mismo me dice de vez en cuando, él ni es jefe ni es nada porque no puede bajar o subir sueldos. El miércoles me enteré de que mi jefe era Zapatero. Peor todavía: mis jefes son unos tíos que no conozco, que están sentados en unos despachos que no sé dónde están y que han decidido que la situación de España es muy mala y hay que sanear. Dicen que va a doler (a ellos no, a nosotros sí), pero que hay que hacerlo. Estoy planeando métodos de tortura para esas personas. Hace unas semanas hablaba de Grecia y lo que podía sentir un pensionista griego. Ahora soy yo: llevo los últimos meses trabajando mucho más de lo que debería, generando (sí, generando) tres veces mi sueldo, un dinero que no sé dónde va para que España recibe y yo no veo, y me encuentro con que alguien ha decidido que tengo que cobrar menos. Nos venden que esto se ha tomado después de un análisis pausado, pero sabemos que todo vino de un francés-húngaro, una alemana oriental, un tipo en una casa de color blanco en Washington unaDyunaC y un montón de tipos que hacen lo que les da la gana en un mundo sin reglas para ellos. En fin. En lugar de hacer lo que hay que hacer – despedir a todos esos tipos que no hacen nada -, toman una decisión que no va a molestar mucho al conjunto de la población porque esa población ve que hay, efectivamente, un montón de tíos que no hacen nada.
- Estoy convencido de que la Ley de Amnistía se derogará, cambiará, suprimirá o lo que sea, cuando Carrillo, Fraga & co. mueran. Hasta entonces, no hay nada que hacer respecto a lo que pasó en este país el siglo pasado. También sería necesario un cambio radical en la ultraderecha – PP – y ultraultraderecha de este país – PP radical y partidos afines- pero eso llevará más tiempo.
- Todo se olvida si un domingo por la tarde el Barcelona y el Madrid se juegan la liga.
- Hay más seguidores del Atlético de Madrid de lo que parecía. Eso es bueno. A ver si se dejan de vender historias tipo ‘el pupas’ y recuerdan que son el tercer equipo del país, para así poder dar algo de guerra.