Sigo por aquí. Por poco tiempo. He aprovechado estos últimos días de sol para estar encerrado en la oficina y avanzar cosas. Ayer me comunicaron que me aceptaban un artículo en un congreso de física, lo cual a me da prácticamente vía libre para acabar la tesis. Realmente para escribir lo que falta. Tengo decidido dónde quiero ir una vez que todo lo que tengo entre manos esté acabado; ahora sólo falta convencer a todo el mundo de que es lo mejor y que también lo mejor que pueden hacer es ayudarme a ello. Si no me quieren ayudar, me iré igual.
El domingo me marcho dos semanas de vacaciones. Dos semanas en Oregón con la guapita. De vuelta a los Estados Unidos. Antes, la boda de uno de los pocos, poquísimos amigos, que tengo de cuando era un enano. Si echo la cuenta, me salen 23 años de vida. 23 años desde que conozco al zagal. Y se nos casa, algo más que esperado desde hace mucho tiempo. De las pocas bodas de amigos que se puedan dar a la que voy con ganas, he de reconocerlo, y que no he intentado evitar. Será acabar la boda y salir disparado de vuelta hacia Madrid para tomar un avión que me lleve vía Amsterdam a Portland. Del valle del Jerte a tierras americanas.
No me llevo ordenador y espero no acercarme a uno. Así que no va a haber ninguna actualización. Tampoco es que hubiera muchas últimamente. Nos vemos a la vuelta.


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