Sobrevivo como puedo desde que llegué a España. Estoy más liao que la pata de un romano y esta semana no va a ayudar. Ayer, festivo en Madrid que no pareció tal. Ahora, a apretar los dientes durante tres días y el viernes, avión para cruzar el charco. Mi actividad lúdico-festiva se está limitando a pensar, más de 15 minutos, sobre el Supermanager, tratando de conseguir la mayor cantidad de pasta antes de hacer el equipo definitivo y dedicarme a verlas venir.
Tengo jet lag sin motivo para tenerlo.
Parece complicado que pueda volver a escribir en los próximos días, así que nos vemos en tres semanitas.
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