Después de Barcelona

Se acabó la semana por tierras catalanas y ahora toca pasar el fin de semana en tierras extremeñas. No he tenido demasiado tiempo en Barcelona para hacer algo interesante, aunque por supuesto se pudo sacar un rato para charlar y cenar con Jafuda y Emeshing. Dos grandes. Y grande también el bacalao que Jafuda me recomendó (desde aquí recomiendo al señor Jafuda que, aparte de sacar un libro de críticas literarias, saque otro con temática culinaria, que lo puede petar cosa fina por Barcelona ;) ).

Conference
Hotel en el que se celebró la conferencia

Como digo, mucho lío por allí estos días. Acabé dando tres presentaciones, varias reuniones, bastantes personas que mostraron interés por mi trabajo y que ahora quieren colaborar – los próximos días el correo va a echar humo – y una estancia de un mes en Karlsruhe que está prácticamente cerrada. Si todo va normal, dentro de una semana estaré de nuevo correteando por los caminos de la Selva Negra.

Aparte de la cena con los dos cracks anteriormente comentada, me quedo con otras cosas de esta semana:

  • Domingo por la noche, mientras diluviaba en Barcelona, victoria de la selección española de baloncesto en el Europeo sentado en un bar cutre regentado por unos chinos. Desde el momento en el que los chavales decidieron jugar a esto de la pelota grande, ganaron sus partidos de forma aplastante. Unos cracks.
  • En la estación de metro Paral.el, mientras esperaba para volver a mi hotel, una cucaracha de unas dimensiones tremebundas – si un japo llega a ver eso, se habría quedado pensando que inmediatamente iban a aparecer los Power Rangers para acabar con semejante bicho – decidió cruzas las vías del metro para atacar una bolsa de patatas que alguien había arrojado allí. Si me dicen que es un ratón me lo creo. Pedazo de bicho.
  • Concierto de trip-hop el jueves por la noche en la Plaça Reial. Interesante.
  • Lo despacio que iba todo. Barcelona es una ciudad grande pero pequeña si la comparamos con Madrid. Y va deprisa, pero despacio si la comparas con la ciudad que está en medio del terruño este. Y se agradece esa diferencia de velocidad.
  • El Raval. De noche me encantó.

Ahora toca dormir, algo que apenas he podido hacer por allí.

2 Comments

  • 27 September, 2009 - 19:45 | Permalink

    Asane,

    Mi atún a la plancha no le iba a la zaga de tu bacallà a la llaula, sinceramente. Lo mejor del local es que de esos sitios donde nunca entrarías, y si tenemos en cuenta que está en pleno barrio del Raval. La próxima vez que vengas seguiremos con nuestra ruta turístico - gastronómica, siempre es agradable compartir una cena con gran compañia. Y lástima que Emeshing abarque el mes de mayo, hubiera sido una buena excusa para conocer tu tierra.

    Saludos,
    Jafuda

    P.D. (1) Acabo de ver la final de la Lliga Catalana de bàsquet, ha ganado el Barça por 62 a 38. Cúmulo de despropositos, oiga. Ha ganado el menos peor...

    P.D. (2) Cuando pueda haré mi artículo sobre nuestra kdd, of course.

  • 28 September, 2009 - 19:50 | Permalink

    Lo de Mayo se puede cambiar ;) Aunque creo que él va a estar ocupado también en Junio y no me gustaría retrasarlo mucho más (Julio y su calor tiran para atrás).

    La definición que has hecho del local es perfecta: nunca entrarías. El hombre allí sentado, en un rincón, escuchando los partidos de fútbol con sus auriculares; el otro escondido detrás de la barra; la decoración... Pero mola, porque es el bar antiguiri, porque la comida está buena y porque es tranquilo.

    PD.- Ya me apunto al SM.

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