Ya estoy de vuelta de tierras finlandesas. La verdad es que ha estado mucho mejor de lo que me podía imaginar. Un montón de gente con la que me lo he pasado bastante bien, de varios sitios, y todo eso en la ciudad más peculiar que he visto en mi vida. Nadie se plantea ir a un sitio como Kuopio. Es más, ¿quién conoce Kuopio? Pues nadie.
El viaje empieza con un vuelo a Helsinki. Ciuda del montón que no acabo de entender por qué puede estar de moda. Un montón de gente va allí y la verdad es que no hay ná de ná. He estado en ella tanto el miércoles como el domingo y… bah, creo que ya he visto todo lo que tenía que ver.
De ahí, a Kuopio. Un paise espectacular para alguien que la nieve prefiere verla de lejos: un montón de lagos, muchísimos, por todas partes, completamente congelados. Kuopio es una ciudad que está prácticamente rodeada en su totalidad por el lago Kallavesi. Era impresionante.
Debo tener unas 200 fotos del lago congelado. Estaba como un tonto recorriendo la orilla del lago cada vez que podía.
Estaba en esa ciudad para dar una charla en un congreso, presentando un artículo que me aceptaron hace unos meses, y presentando también un póster. El póster gustó bastante, por lo colorido y tal (ya sabes: la gente se fija en los colores más que en otras cosas) y lo utilizaron como ilustrativo para una entrevista que le hicieron al organizador del congreso en la televisión nacional finlandesa. Así que algún que otro finlandés habrá visto, sin saberlo, mi póster.
Lo mejor de estos días por allí, aparte de la gente que he conocido, fue sin duda la sauna del sábado. Era una de las actividades sociales del congreso y fue de lo mejor que he hecho en mi vida. Todos pensábamos que era una sauna en la que los hombres y las mujeres estaban separados, pero resultó que nada de eso. Esto emocionó a alguno. Bueno, la sauna (smoke sauna) no era nada del otro mundo. O sí: los finlandeses estaban emocionados diciendo que era de las mejores que habían visto nunca. No sé, simplemente no puedo decir si estaba bien o no porque no puedo comparar. Pero lo que realmente me gustó fue lo de salir de la sauna e ir corriendo hacia el lago congelado y meterte en un agujero que había en el mismo. Gran experiencia esa. Las risas estaban además aseguradas por la cerveza
Y por la gente que iba en bañador: si los finlandeses van en pelotas, hay que ir en pelotas
Sin duda lo de la sauna, lo mejor. Si alguna vez vuelvo por ahí arriba, me vuelvo a apuntar a lo de meterme en un lago así. Seguro. Merece la pena.
Ahora toca una semana en Madrid. Después, otro viaje. Otra historia para Emeshing, al que estas cosas le gustan



No Trackbacks
You can leave a trackback using this URL: http://www.alterdomain.net/blog/2009/04/26/despues-de-finlandia/trackback/
One Comment
Interesante el lugar...
¿En cuero por ahi en medio de la nieve?... creo que despuès de eso pasarìa yo como 1 semana tiritando... jeje
Faltò foto de tu cartel...
Habrà en Flickr?