Noticia en El País: A Merkel no le gusta que Sarkozy la manosee. La verdad es que me he echado unas buenas risas con la noticia. Y es que, si bien es cierto que los alemanes hacen todo lo posible para que te integres, también es verdad que su espacio personal, la distancia que guardan, es gigantesco en comparación a cualquier país latino-mediterráneo. Es más, gesticulan poquísimo en comparación a lo que cualquiera por ahí hacemos. Mi teoría es que tienen un lenguaje terriblemente complicado para evitar tener que gesticular. Y cuando se ven un poco limitados, juntan varias palabras en una sola y a tomar por saco. En la oficina, sólo hay un chico alemán que gesticula un poco cuando habla, pero eso es, como él dice, porque viene de una zona de Alemania que fue conquistada en tiempos por los romanos, lo cual hace que él sea una persona evolucionada respecto a los demás, a los que llama primitivos. Por cierto, tengo que escribir sobre lo de primitivos, porque ya lo he escuchado varias veces desde que estoy aquí.

No gesticulo demasiado, creo, pero aún así es cierto que descontrolo un poco al personal en la oficina. Cuando hablamos, puedo ver que no saben muy bien qué mirar: los ojos, las manos, la boca,… Se pierden. Demasiada información. Las reuniones son terribles, espartanas, aburridas. Vale, una reunión siempre es aburrida.

Y esto no cambia mucho ni cuando se emborrachan. Hace unos días, me piré a ver un concierto al Substage. Fui solo porque en la oficina o son viejunos o los pipiolines son un poco pijillos-empollones y prefieren ir a bares donde ponen música Carrefour (este viernes explico esto) en lugar de ir a un concierto punk. No es un problema salir solo: a los pocos minutos has conocido a bastante gente que te consideran casi como un amigo, así que está bastante bien. Puedes pensar: se emborrachan, pierden la capacidad de conectar varias palabras en una sola y no les queda más remedio que reducir ese espacio personal. Además, en algún momento se deben acercar si quieren luego tener zagalines, digo yo. Bueno, ni así. A veces llega a ser terriblemente frío. De todos modos, siempre te lo pasas bien.
En fin, las diferencias culturales, como dice el artículo comentado al principio.
**Este gráfico está explicado aquí. Si me tengo que poner a tres metros de una persona para hablar con ella, tengo que gritar. Eso es demasiada distancia.
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