La oficina…

… ese lugar. He vuelto a ver esa gran risa (bajonazo) de película que es Trabajo Basura. Cada vez que la veo me encentro con más situaciones que he pasado o paso en la oficina. Y es que la oficina es un sitio peculiar.

Mi primer jefe fue idéntico al que de la película: gafas pasadas de moda, tirantes, taza, postura molona, actitud tipo “lo sé todo”,… Y era un capullo. Bueno, he de reconocerle una cosa que después rara vez me he encontrado: asumía que él era el jefe y el responsable de lo que pasaba, de modo que si una demo o cualquier hoja de cálculo (trabajaba programando simuladores de carteras de valores y las hojas de cálculo son utilizadas por los economistas contínuamente) estaba mal, el responsable era él. Lo que me he encontrado después han sido en su mayoría unos capullos que te pasaban la responsabilidad de los marrones a ti y que se quedaban con los elogios. Pero el tío era un capullo. Un día fui a trabajar con mi pinta habitual (unos vaqueros cualesquiera, unas zapatillas y una camiseta) y resultó que ese día en cuestión había que ir a la Bolsa de Madrid a presentar una demo y estar en un stand. No me dejó ir y literalmente me dijo que iba a parecer un albañil allí y que eso no estaba bien visto. Dos semanas después me había marchado de la empresa :P

Pero no son sólo los jefes. En las oficinas te encuentras gente buenísima y gente que es una puta basura. Con los primeros tratas de mantenerte en contacto de alguna forma, aunque sea con un mail al año. Con los segundos nada.

Y es que algunos compañeros, por lo que sea, te caen mal desde la primera vez que los conoces y sabes que, además, todo va a ir a peor. No importan mucho: se les pega una patada en el culo y a otra cosa. De vez en cuando tienen alguna idea y ves que se te acercan sonriendo: sabes que te van a pedir que hagas algo. También sabes la respuesta: “estoy muy liado”.

Hay otros que son peores. Al principio son majos, hacen lo que hace todo el mundo (que en una medida u otra es meterse con el jefe) y hasta parecen buenas personas. De repente, un día, ya sea porque hay un jefe nuevo, porque tienen un miedo horrendo a perder su puesto de trabajo o porque directamente son unos soplapollas, te dejan de hablar y ves que se han convertido en un pelele que hace todo lo que le dice el jefe. Y este suele ser el peor jefe: tiene unas ideas de bombero que acojonan y cuando al final del todo se da cuenta de que su idea era una mierda, empieza a repartir mierdas y marrones (entra en modo brown dispatcher) a tutiplén. Pero el pelota seguirá a su lado. En ese momento ya sólo se lleva bien con el jefe y con los otros pelotas, pero se cree seguro. No es consciente de que igual que vino el jefe, se puede ir o de que el jefe, en otra idea de bombero, cambie de pelota oficial y pase de él. En ese caso, se quedará sólo y volverá a su única afición: o cómics o videojuegos o cine.

Pero lo normal es la clase baja, baja. En la que estamos casi todos :P El único rato de felicidad en todo el día es el café y la hora de la comida (cuando consigues librarte de todos los anteriormente presentados). Es divertido. Hablas de cosas del día a día (crisis del PP, crisis en el Barça, crisis en la selección de baloncesto, crisis económicas,…, siempre cosas alegres) y te metes con los demás energúmenos de la oficina. Y esto último es bueno para la salud mental de todos y cada uno de nosotros, porque la alternativa es hablar de tetas y eso es como hablar de temas de perros grandes: son temas que se acaban agotando.

Y luego está el genialmente representado en la película: ese del que todo el mundo pasa. Un día se levanta y la lía. En la película y en la realidad. Y en cierto punto todos queremos ser él. Siempre piensas que tienes poder, que puedes liársela al jefe, pero es mentira: sólo este último crack puede hacerlo. Es el elegido.

4 Comments

  • Txetun
    28 May, 2008 - 19:47 | Permalink

    No la he visto, pero he oído hablar de ella... A ver si saco tiempo ahora en Plasencia y me la veo en una tarde con alguna otra peli que tengo apuntadas.

    De todos modos, por el tipo de trabajo, yo creo que tú sí que has tenido oficinas mucho más similares a esa que las que haya podido tener yo (quitando, quizá, IBM). Pero tienes razon en lo de que hay tipologías que se reproducen en todas y cada una de las oficinas, sean de la naturaleza que sean. Quizá por eso esta peli tenga tantos seguidores y series como The Office tanta audiencia en la tele.

    Un abrazo y buena entrada, me ha gustado. :)

    Ps. Podríais hablar un día en la comida de la crisis del turismo en Canadá, aquí ahora andan preocupados, especialmente en Toronto... jejeje.

  • 28 May, 2008 - 19:58 | Permalink

    Crisis del turismo en Canadá. ¡Pardiez! ¡Eso sí que es grave! Mañana mismo se plantea el tema delante del comité de expertos a ver qué sale :P

  • roenick
    30 May, 2008 - 20:12 | Permalink

    En la película salimos retratados la mayoría de informaticos, encima con las caravanas nada más empezar... Por suerte de aquí poco en eso no me voy a ver reflejado.

    Mi teoría es que estos capullos de las oficinas son los que les pegaban en el colegio y ahora quieren dar por culo a los demás.

  • 2 June, 2008 - 22:55 | Permalink

    Como teoría es cojonuda :D

  • Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *

    *

    You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>