Dos meses dando el coñazo con la Navidad y ya se ha pasado. Vale, a alguno le quedan los regalos de Reyes, pero eso por mi casa no se usa. Ni lo del gordo vestido de rojo. Y por suerte ha pasado esta semana, porque no me gusta, desde que era un enano (tampoco es que haya pasado mucho de ese nivel) han sido unas fiestas de esas que quería que pasaran rápido. Antes me parecía la semana más larga del mundo, pero ahora eso va cambiando.

Y aunque realmente no haya parado – de currar – durante esta semana, ahora es cuando empieza lo interesante
A ver si se confirman un par de cosas y organizo los dos próximos meses. Después, un mini-caos. Espero que 2008 sea, como poco, como 2007. Y si se mejora el anterior año, será un año realmente bueno.
Autor