
Sí, es el Coachella y sí, los abonos (agotados) salen por 249$, pero un único día (85$) de este festival, a nivel de grupos, es poco menos que lo que ofrece el FIB en total.
Seguro que a estas alturas una gran parte de la población ya ha escuchado la pregunta de un navarro a Zapatero (“¿Sabe usted cuánto cuesta un café?”). Hoy en varios medios de comunicación se comenta la respuesta del presidente a esa pregunta (“Unos 80 céntimos”), cuando lo realmente interesante es que no respondió al resto de la pregunta, que era lo que realmente le preocupaba al ciudadano pero que parece ser vende menos. Lo que venía antes del café era algo así como “Yo, hace 20 años, ganaba 200.000 pesetas. Ahora gano 1.200í¢â??¬ y no me cunde igual que entonces. Y usted lo que hace es decirme que a nivel económico España está como nunca, que somos una potencia, que bla, bla,…”. La pregunta ya está implícita en la queja, pidiendo al presidente que le de soluciones ante esa pérdida de poder adquisitivo, algo a lo que no hubo respuesta. Bueno, hubo una respuesta política (las grandes cifras macroeconómicas), pero esa respuesta no vale a los ciudadanos. Y ese fue el problema en gran parte del programa, que las respuestas estaban muy alejadas de la realidad que vive el ciudadano de a pie. Pero lo del café es lo de menos. Zapatero tampoco conoce lo que cuesta un billete de metro, pero si damos importancia a esa pregunta, nos metemos en un tema demagógico que no tiene fin.
De acuerdo en que el nivel de consumo en los últimos 20 años en este país se ha disparado. Hemos pasado de una sociedad rácana, a una que quiere aparentar una opulencia que no tiene, lo cual hace que mucha gente viva endeudada, pero aún así, es indiscutible la pérdida de poder adquisitivo en ese tiempo. Aprovecho para lanzar una pregunta: ¿alguien se cree que en los últimos años el IPC (el real, no el de las cifras estadísticas) sólo haya subido un 3-4 % anual?
En fin, políticos.