Llevo unos días levantándome un poco más tarde de lo normal y puedo desayunar tranquilamente viendo los programas de debate de las mañanas. No me refiero a AR (¿habrán pagado derechos de autor a los Simpsons por utilizar como nombre de un programa la coletilla del marinero de la serie?) ni programas de este tipo. Estoy hablando de Los desayunos de TVE o La mirada crítica (Vicente Vallés me parece un crack). ¿Y qué consiguen estos programas? Que esté de mala leche buena parte de la mañana, pero no por el programa en sí, sino por la crispación política que hay actualmente en España. Especialmente después del atentado de ETA lo único que hacen los partidos políticos es exponer su postura, siempre de máximos, y taparse los oídos. Curiosamente esto ha coincidido con el retorno del grande, del cachondo, del único, del … (venga, que cada uno ponga un insulto aquí), íngel Acebes. No sé a vosotros, pero a mí esto me da bastante asco.
Mientras, en Extremadura, tenemos a Floriano (el candidato del PP a la presidencia de la Junta de Extremadura) en tropecientas pancartas publicitarias con un eslogan que dice algo así como “Por el cambio. ¡Ya!”. Manda huevos, como diría Trillo. Floriano, al que deberían haber cambiado hace tiempo pidiendo el cambio. Por suerte, o por desgracia, será a él al que cambiarán después de las elecciones si como parece pierde y Acedo (alcalde de Mérida) y Díaz (el de Plasencia) se lanzan a por él como parece que harán, que por cierto, vaya dos. Y por otra parte tenermos a Vara, el elegido por Ibarra, que está actualmente en Plasencia y que va a realizar una gira por los pueblos de Extremadura, hospedándose en ellos por períodos de dos o tres días, en una estrategia que parece mucho más inteligente que la Popular, porque recordemos que en Extremadura las elecciones a la Junta se ganan en los pueblos, no en los principales núcleos urbanos donde últimamente el PP gana.
Y para otro día, hablo de Plasencia. A ver si Tornero se queda fuera de la lista, que en cuatro años ha hecho poquito. Bueno, un apunte: con lo que somos para estas cosas, no entiendo cómo a pocos meses de las elecciones las calles de este pueblo tienen la cantidad de baches que tienen. Ni la M-30 está peor que muchas calles placentinas y las votaciones a la alcaldía se deciden por cosas como esta, aunque si tenemos en cuenta al candidato del PP (¿alguien ha visto a ese tipo antes?¿cómo se llama?¿Míchel Cantero, puede ser ese el nombre?) parece que los resultados se repetirán.