Sí, eso, la lotería de navidad. En estas fechas todo son compras, buenas caras, felicitaciones de personas que te importan una mierda, buenos propósitos,…, pero lo peor, sin dudas, es la lotería de navidad. Realmente no es la lotería en sí, lo peor es la gente de la empresa, los amigos, del sitio al que vas a comprar habitualmente,…, que se empeñan en que compres lotería. Sólo he jugado una vez en el sorteo de Navidad y fue porque la empresa en la que trabajaba entonces nos regaló un décimo a cada trabajador. ¿Por qué no juego? No es por la probabilidad ni nada de eso, es por pura avaricia: ¿200.000 í¢â??¬? ¡Si con eso tengo que seguir trabajando! Bueno, no es avaricia, es realismo. Prefiero gastarme el dinero en un sorteo que si me toca, me solucione la vida.
Pero bueno, al personal le da igual que yo diga que no juego: siempre hay personas que insisten una y otra vez con aquello de (por ejemplo) “compra la lotería de la empresa, que mira que si toca y no tienes…”. Pues vale, si os toca, mejor para vosotros. Yo me voy a gastar los 20í¢â??¬ en alguna estupidez por ahí.
Si alguno de los que lee esto juega, que no se lo tome como una crítica personal, que no lo es. En realidad es una crítica a los pesados que ni les va ni les viene lo que cada cual haga con su vida y sin embargo se empeñan en que hagas algo que no quieres hacer.

Tira tomada de PhD Comics.


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