Daily Archives: 31 October, 2006

Música

Una de música de Extremadura

Como no se habla nunca de la música que se hace en Extremadura (más allá de Bebe o Extremoduro), aquí­ van dos de las mejores propuestas que hay ahora mismo por allí­ (si bien la primera de ellas ya ha salido de la región, con un disco genial):

Gecko Turner. Este tema es Limón en la cabeza, del disco Guapapasea. El último disco se llama Chandalismo ilustrado (¡cómo me gusta el nombre!) y es muy bueno.

Los niños de los ojos rojos. La canción se llama ¿¡Passa!?, que es la que más repercusión ha tenido (del disco Hijos del humo). Son bastante conocidos dentro del ambiente universitario cacereño (varias actuaciones en el Womad y siendo siempre de los destacados de este fantástico festival). La grabación pertenece a una actuación para los conciertos de Radio 3, esos que ahora han sido totalmente despreciados por TVE.

La canción comenta la situación que se produjo en Cáceres para acabar con el botellón en 2002, con antidisturbios en la madrila (Cáceres es una ciudad peligrosa como todo el mundo sabe :P ). No sólo se acabó con el botellón, se acabó con casi todo el ambiente que habí­a en la ciudad, reduciéndose al Womad y un poquito de la feria. Estos dí­as se ha cerrado (o se está hablando del cierre) de la sala Aldana, uno de los pocos locales de la ciudad en los que se ofrecen conciertos. La actual situación cultural de Cáceres darí­a para otra entrada de este blog, pero no creo que el nulo apoyo que hay hacia la cultura en Cáceres (más allá de las actividades culturales pensadas para las personas de más de 35 años) sea de gran ayuda para conseguir la capitalidad europea de la cultura en 2016.

Cajón desastre

El amiguismo

A través de Escolar he llegado a un artí­culo de El Paí­s en el que un investigador del CSIC habla sobre el proceso de selección del profesorado universitario, un proceso en el que el tener un buen enchufe resulta vital. Quitando lo que dice, que es aplicable a cualquier ámbito, no sólo a la universidad, me ha llamado mucho la atención los puestos de los que firman el artí­culo:

Firman este artí­culo Miguel Delibes de Castro. Profesor de Investigación. CSIC. Premio Nacional de Investigación Alejandro Malaspina. Fernando Hiraldo. Profesor de Investigación. CSIC. Director de la Estación Biológica de Doñana. Premio BBVA de Investigación en Biologí­a de la Conservación. Joaquí­n Tintoré Subirana. Profesor de Investigación. CSIC. Director de IMEDEA. Premio Nacional de Investigación Alejandro Malaspina. Manuel Toharia. Presidente de la asociación española para la comunicación cientí­fica. José Antonio Donazar. Profesor de Investigación. CSIC. Xim Cerdá. Vicedirector de Investigación. EBD. CSIC. Javier Juste. Ex vicedirector de Investigación. EBD. CSIC. Antonio Delgado. Estación Experimental del Zaidí­n. CSIC. Luis Rull. Catedrático. Universidad de Sevilla. Juan Martí­nez Hernández. Jefe de Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública. Hospital Carlos III. Madrid. José Luis Blanco. Profesor Titular. Universidad Complutense. Antonio Rodrí­guez Artalejo. Catedrático. Universidad Complutense. Eduardo Costas. Catedrático. Universidad Complutense

Como puede verse, buena parte de los que firman pertenecen al CSIC, centro donde el amiguismo se extinguió hace tiempo . Una de las cosas que comentan es que para acceder al puesto de profesor habrí­a que centrarse más en la excelencia investigadora del aspirante a ese puesto. Bien, esa excelencia investigadora muchas veces sólo se puede obtener perteneciendo a un grupo de investigador importante, al que se accede por amiguismo, así­ que habrí­a que ampliar las miras y los objetivos del artí­culo. Si sólo se tiene en cuenta la suficiencia investigadora, también habrí­a que revisar cómo se accede a ciertos grupos. También me gustarí­a que todos los que firman contaran cuántos becarios tienen trabajando en unas condiciones que podrí­an calificarse como esclavitud del siglo XXI y cuánto trabajan ellos realmente (porque sí­, porque ese el principal problema del CSIC, donde hay un montón de investigadores que hace mucho que dejaron de investigar y que sólo se dedican a firmar trabajos que no son suyos). Obviamente, no quiero meter en este saco a algunos investigadores del CSIC que sí­ que realizan un gran trabajo y que están totalmente involucrados en su investigación, esos que sí­ que merecen llamarse investigadores (posiblemente los que firman este artí­culo sean de estos, pero eso, nunca lo sabremos :P ). Bueno, que me quemo mucho cuando veo estas cosas, que me parecen un acto de hipocresí­a increí­ble porque me gustarí­a que cada uno de ellos contara cómo ha llegado a sus respectivos puestos.