El pasado miércoles estuve viendo la última película que se ha estrenado en España de Miyazaki: El castillo ambulante. Recuerda en muchos momentos a El viaje de Chihiro, sobre todo técnicamente, y hay momentos en los que supera a esa gran obra maestra (para mí El viaje de Chihiro es la mejor película de animación que se ha hecho en la historia del cine) pero son eso, momentos. La pradera que muestra Miyazaki en la película es una de las mejores escenas que he visto en animación junto a la persecución que hay en Spriggan por las calles a toda velocidad.
La imaginación de Miyazaki es enorme pero creo que en esta película esa imaginación se le agotó cuando faltaban cinco minutos para acabarla. El final de El castillo ambulante resulta muy precipitado. No llega a crear nunca esa atmósfera que existe en El viaje de Chihiro (o en La princesa Mononoke), tal vez por esa mezcla entre ciudad de mediados del siglo XX y una sociedad con seres fantásticos.
En cualquier caso, una gran oportunidad para que todos aquellos que no han visto en el cine una película de animación vayan al cine y descubran lo que se está haciendo últimamente (la película es del año 2004).