Últimamente ando liado tratando con la administración. Una fiesta. Ayer necesitaba un papel que debía acreditar que una persona que en este momento no está en España efectivamente no está en España. Si lo piensas, es de una simpleza extrema. Bien. Primera llamada telefónica para hablar con extranjería.
- “Hola. Necesito un certificado que acredite que una persona no está en España en este momento”
- “Ufff, qué complicado. Espera que te paso con otra persona”.
Dos personas después, alguien parece tener algo de idea.
- “Pues para eso tienes que ir a la policía. Pero sólo hay una brigada en Madrid que lleva eso. Es la que está en vía de los Poblados”
- “Pero… ¿no es esa la que tiene unas colas kilométricas y donde hay que ir de madrugada para poder coger un buen sitio en la cola?”
- “Exacto”
- “Pero ¿está segura de que ahí me lo pueden resolver?”
- “No, pero allí te informarán. Eso sí, tendrás que hacer la cola”
Momento de buscar soluciones alternativas. Busco en internet el número de teléfono de la oficina de la policía que trata estos temas en una provincia desarrollada (Cáceres) donde no obligan a hacer colas kilométricas y, además, responden al teléfono.
- “Hola. Necesito un certificado que bla bla bla”
- “Pues eso no lo puedes hacer. Para pedir un certificado que acredite que una persona no está en España, esa persona debe personarse en nuestras oficinas y pedirlo”
Ojo a la jugada: para pedir un certificado que diga que no estás en España, debes estar en España. Y olé.
- “Pero también puede ir a un consulado”
Llamada al consulado de España en San Francisco. Me responde el de la puerta, un tipo con una actitud deplorable y que me dice que el documento que estoy pidiendo no existe.
- “Me he pasado toda la mañana hablando con ministerios y la policía en España (¿sabes dónde está España?) y sí que existe ese documento y sí que lo hace el consulado”
- “Pues te paso con otra persona y le cuentas el rollo”
Rollo el que te tiraba yo a la cabeza. Finalmente hablo con una mujer, que sí parece tener ganas de hacer algo.
- “Ese trámite no lo hacemos casi nunca. De todas maneras es muy raro, porque lo podemos hacer pero lo tenemos que enviar a España y desde allí nos lo devuelven”
- “No tiene ningún sentido que un papel que debe asegurar que no alguien no está en España deba requerir todo esto.” Miro el papel que hay que rellenar y hay que indicar una dirección en España. “Incluso hay que poner una dirección española”
- “Sí. Typical spanish (la mujer metía expresiones así en inglés todo el rato). Y lo peor es que está hecho todo de tal forma que, por mucho que yo quiera ayudarte, esto tarda un mínimo de un mes.”
Todo es complicado. Todo son colas. Gente maleducada. Esperas interminables en el teléfono porque se han ido a tomar café…





