Como dije en la anterior entrada, me limito a leer los titulares de los periódicos españoles. Para desintoxicarme, o algo así. Hoy los titulares eran de los bueno: Rodrigo Rato deja Bankia. O le han echado, que se aproxima más a la realidad. El gran estadista, el autor del milagro español de los 90 y los primeros años de la pasada década, el paladín de esos salvapatrias que ahora gobiernan el terruño… él, fuera de Bankia. Porque la ha cagado, básicamente.
Dicen que ha presionado el FMI. Y es que debe ser que en el FMI le conocen bien, cosa que parece ser que no es igual entre el pueblo español. Recordemos que este tipo salió escopetado ‘por razones personales’ de la presidencia del FMI justo cuando estaba empezando a petar todo el tema de las subprime. Vamos, que la había cagado y se marchaba. O lo que es lo mismo, que lo echaban. Al estadista.
Me hace gracia pensar en cómo se cuece el forzar a un tipo de estos a dejar su cargo. Qué llamadas hay, qué cotilleos, las filtraciones,… Me monto una historia muy peliculera, consciente de que cualquier invención mía se queda corta en comparación con la realidad.


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